Volcanes en Hawai

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Hawái es uno de los estados más peculiares de los Estados Unidos. Si exceptuamos a Alaska, unida a Canadá, es el único estado fuera del territorio continental americano; es el único estado insular a diferencia de otros territorios de ultramar caribeños (Puerto Rico, las Islas Vírgenes) o polinesios (Samoa Americana, Guam) y es el único estado de origen volcánico. Hoy retrocedemos en el tiempo para visitar el Parque Nacional de los Volcanes de Hawái, todo un espectáculo de la naturaleza.

Creado en 1916 y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987, una de las primeras cosas que sorprenden a los turistas en el Parque Nacional de los Volcanes de Hawái son los espectaculares paisajes volcánicos que se han configurado gracias a las erupciones que se suceden desde hace 70 millones de años. A día de hoy todavía quedan activos dos volcanes, entre ellos el famoso Manua Loa, el volcán más grande del mundo con un volumen de estimado de 75.000 kilómetros cúbicos.

Además del Manua Loa, que tiene una altitud de 4.170 metros, el Kilauea es el otro volcán en activo de los cinco que conforman el archipiélago. De hecho, este es más activo que el Manua Loa; y de vez en cuando ponen en alerta a los vecinos de las localidades cercanas debido a sus rugidos y las posteriores erupciones. No en vano, se considera que el Manua Loa y el Kilauea son dos de los volcanes más activos del planeta.

Hay una carretera de algo menos de 20 kilómetros que rodea la caldera de la cima del Klauea, la Crater Rim Drive, que nos llevará hasta la cima del volcán cruzando un desierto y un bosque tropical. Si tenéis poco tiempo os recomendamos que subáis por ella y disfrutéis de la experiencia; pero si vais a Hawái con tiempo os recomendamos que paséis unos días en el Parque de los Volcanes, que cuenta con zonas de acampada específicas y varias rutas para caminar y disfrutar de él.

Todavía en Kiluaea, es muy recomendable el documental ‘Born of Fire… Born of the Sea’ que se proyecta cada hora en el Centro de Visitantes y nos introduce en el parque. Para los que quieran hacer una visita algo más larga, una buena opción es seguir la Chain of Craters, una carretera panorámica por la zona costea del parque que acaba donde la lava la hizo desaparecer en 2003. Junto a ella están los túneles de lava en los que hay que adentrarse acompañados por un guía.

Más información: National Park Service

Foto: Bill & Vicki T