Javier Ruiz Amado es el autor de Viajar a cascoporro, un blog viajero donde relata sus aventuras como guía, aunque en realidad es un estudiante de música proveniente de Santander (Cantabria).

Portada del blog viajero de Javier Ruiz Amado
Con sólo 23 años y gracias a la música ha podido viajar bastante por el mundo dando conciertos, haciendo cursos, una master-class en tal país, presentándose en concursos…
Su motivación para ir de viajes es, sencillamente, ampliar su conocimiento y su cultura, aprender de los logros y errores de otros e intentar aplicarlos para mejorar las cosas en el ámbito propio.
Javier prefiere claramente viajar por libre. “Cuando te organizas bien tus viajes y al final sale todo genial te sientes muy satisfecho”, dice y apunta que la elección de sus destinos es directamente proporcional al dinero de que disponga. “Según el dinero que tenga me amoldo, pero siempre viajo, al menos una vez al año”. Siempre con amigos -3 o 4- pero ocasionalmente en grupos de 15 personas.
Al momento de emprender un viaje, sabe algunas de las cosas que le esperan y también busca un poco de incertidumbre y sorpresa haciendo algo que no tenía planeado. “De ahí he sacado varias anécdotas, algunas no muy agradables, como la vez que, en Venecia tuvimos varios problemas con uno de los recepcionistas (Ali) del Ai Boteri, que, por cierto, no recomiendo para nada.
La primera fue que, cuando llegamos, nos tuvo en los pasillos del hotel más de una hora porque perdió nuestra reserva. Nos tuvo que redistribuir en 3 habitaciones en lugar de 4, llegando alguno de mis compañeros a dormir sin almohada ni manta.
El tipo en cuestión llegó a encararse con una de mis compañeras de viaje porque se pensaba que no queríamos pagar. El problema fue que cuando reservamos no se nos avisó de que había que pagar en efectivo y teníamos el dinero de todos (unos 15) en una tarjeta.
La tarjeta tenía un límite de seguridad de retirada de efectivo y no entendía que no podíamos pagar todo eso en metálico. Pero bueno, hay más cosas buenas que malas en mis viajes (y seguro que lo del dinero no nos vuelve a pasar)”.
Su destino preferido es Ámsterdam, básicamente por la amabidiad de la gente: “Abrías un mapa en la calle y cruzaban desde la otra punta para guiarte”. Además la gran cantidad de museos y ofertas culturales, así como la limpieza de la ciudad, lo bien organizada, con carriles bici espléndidos… son de lo mejor. “Entramos a ver un concierto en el Concertgebouw (cosa que me impresionó bastante porque soy músico y tienen una de las mejores orquestas del mundo). Me alegra que haya sitios donde las personas tienen una mentalidad abierta, cosa que, aunque parezca mentira, hoy en día sigue sin abundar demasiado”.
“También me gusta París, donde he estado ya varias veces, pero la extrema perfección de todo me acaba por agobiar. Por eso, quizás prefiera ciudades más pequeñas y acogedoras”.
Javier ha tenido que hacer grandes hazañas para costear sus viajes, en ocasiones, dar conciertos para recaudar dinero, hacer sorteos de Navidad, vender mecheros, bolígrafos y lo que fuera, con tal de ahorrar para viajar.
El blog, que nació antes de emprender un viaje a Bélgica (en pocos días) tiene la misión de guardar los recuerdos de sus vacaciones de aquí en adelante. Además, compartir información y servir de guía a otros viajeros es una buena idea para mantenerlo bien actualizado.
Si quieres conocer este blog viajero, si quieres ver cómo prepara Javier su viaje a Bélgica, no dejes de visitar Viajar a cascoporro.
