Desde hace ya unos años que ha surgido el boom de realizar viajes para recorrer viñedos, bodegas, conocer más acerca de la historia de la vid, para realizar cursos de catas o degustaciones in situ y para comprar allí los mejores ejemplares a muy buenos precios.
Pero no se trata sólo de una moda pasajera o de una apuesta de marketing, ya que el enoturismo ha llegado para quedarse, y es que cada vez son más los adeptos a este tipo de “escapadas”.
Y este fenómeno no sólo se da en Europa en países como España, Francia o Italia, sino que también está muy arraigado en Latinoamérica, en países tales como Chile o Argentina, en donde en este último país, hay provincias como Mendoza o San Juan, regiones vitivinícolas por excelencia, que tienen trazada una verdadera “ruta del vino” y son famosas por este tipo de turismo que contabiliza anualmente cientos de miles de turistas nacionales, pero sobre todo extranjeros, atraídos por esta actividad.
En lo que a España respecta, el enoturismo ha experimentado un fuerte crecimiento en los últimos tiempos, sobre todo en las regiones especializadas, tales como: Rioja, Jerez, Ribera de Duero, son algunas de las mejores zonas elaboradoras de vino y que poseen sus propias denominaciones de orígenes (D.O.).
A medida que esta práctica iba captando adeptos, también se iban multiplicando las actividades relacionadas, como por ejemplo es muy común por estos días, que el viajero pueda participar activamente de la poda o la vendimia, en las mismas bodegas que se están recorriendo. Otras de las temáticas complementarias y preferidas para aprovechar en este tipo de paseos, es la gastronomía.
Tal es el interés y la gran demanda que tiene esta temática, que hasta se han creado museos dedicados al vino en varias regiones de España, tal es el caso del Museo de la cultura del vino de la Dinastía Vivanco en la localidad riojana de Briones que ofrece al visitante una completa muestra de las maquinarias y obras de arte, además de contar con un restaurant panorámico y de ofrecer cursos de cata.
Hoy por hoy existen agencias de viajes especializadas en enoturismo, en donde ofrecen al interesado atractivos paquetes con interesantes recorridos y hoteles incluidos y hasta se arman paquetes a la medida, según las exigencias de cada persona.
No sólo se trata de una actividad rentable para las bodegas y para las empresas turísticas relacionadas, sino que además se transforma en una verdadera pasión para aquellos que la descubren.


13 de agosto de 2008 a las 07:10
[...] para llegar finalmente a esta meca del arte hispano-musulmán. Para los apasionados del llamado “turismo vinícola”, la Ruta del Vino resulta infaltable. Este es una ruta creada específicamente para [...]
17 de agosto de 2008 a las 12:35
[...] interés que despierta el turismo enológico o enoturismo, está cada vez más en [...]