Toda Europa es dueña de una cultura, historia y patrimonios históricos y culturales únicos y realmente extraordinarios, por no hablar de los arquitectónicos y de la gran cantidad de tradiciones que son un atractivo turístico sin caducidad, pero hay algo más que tiene Europa y que está relacionado con todos estos ingredientes: sus museos.

Europa tiene muchos museos y una vez que te embarques en la ruta de los museos europeos te parecerá que nunca acabarás de conocerlos todos pero si no dispones de tres meses para visitar museos, puedes seguir unas pequeñas sugerencias de los “imperdibles” con los que podrás tener mucho de todo para quedarte satisfecho.
Si es el arte lo que más te atrapa de los museos, el recorrido debe comenzar en Londres, donde se encuentran la mayor cantidad de galerías de arte y de programación museística. Una vez allí, tendrás que visitar la Tate Modern, considerado como uno de los mejores museos de arte contemporáneo del mundo, incluso por encima del mítico MOMA neoyorquino.
En la Tate podrás recorrer los impresionantes espacios de la que, antiguamente fuera la central eléctrica que, posteriormente, fuera reformada por dos de los arquitectos de moda en estos momentos: Herzog & De Mearon, así que si pretendías ver arquitectura contemporánea, la Tate Modern también vale para ello.
Aún en Londres, la muestra titulada «From Russia» en la Royal Academy of Arts nos permite acceder, luego de unos prolegómenos que han tenido mucho de película de espías a una selección de los fondos de los museos rusos Pushkin, de Moscú, y Hermitage, de San Petersburgo.
Muy cerca de la Royal Academy nos encontramos con la National Gallery donde también se ha inaugurado una exposición sobre Pompeo Batoni, pero, para quienes busquen alto totalmente diferente, The Hayward Gallery aún tiene en sus salas la muestra titulada «Laughing in a Foreign Language», que traza las relaciones del arte contemporáneo con el sentido del humor en unas obras que para gran parte de la concurrencia pueden resultar muy divertidas.
Y aún sin salir de las islas de Europa, específicamente en Liverpool que, desde siempre es considerada la capital cultural europea y que dispone de un excepcional repertorio de visitas museísticas y arquitectónicas para deleitarse durante varios días, una de las muestras que queremos destacar porque consideramos que nadie se la debe perder es la muestra de Niki de Saint Phalle en la sede que la Tate tiene en esta ciudad.
Fuente: ABC.es
