La Torre Eiffel, imponencia parisina
Por Juan Luis Pérez, el 11 de julio de 2009
Viajar a París es animarse a conocer un mundo mágico, encantador y por, cierto muy romántico. Es que la capital de Francia presenta ese aire antiguo y clasicista que se percibe en el aire y que, por cierto, es tan difícil de encontrar en otro destino del mundo. Conocer esta hermosa ciudad es, sin lugar a dudas, algo que no puede dejar de hacer si planea un viaje por Europa.

La Torre Eiffel, símbolo parisino.
Gracias a las bellezas monumentales y al agradable ambiente que se respira, París es el destino más elegido en el mundo. Así, más de 25 millones de turistas se acercan cada año a disfrutar de las maravillas que tiene para ofrecer esta ciudad perfectamente encantadora. Un sitio al que siempre querrá regresar.
Es sabido que, en París, existen grandes cantidades de espectaculares y majestuosas edificaciones para conocer, como lo son el Arco del Triunfo, la Catedral de Notre – Dame, el Panteón, el Museo del Louvre, etcétera. Sin embargo, hay una que todo el que visita la ciudad tiene como obligación conocer y, por supuesto, admirar.
Lógicamente, estamos hablando de la Torre Eiffel, esa maravillosa e imponente construcción de 324 metros de altura que ya nos deja fascinados a simple vista. A medida que uno se va acercando a ella, va tomando cuenta de la magnitud de la misma, llegando a sentirse un ente diminuto frente a su carácter altivo y dominante.
Inaugurada en marzo de 1889, es el monumento que mayor cantidad de visitas recibe al año (más de 6 millones de personas). Esta característica, sumada a su belleza y al sentimiento que transmite, convierte a la Torre Eiffel en el símbolo de la ciudad. Una obra de arte que no podrá ser igualada jamás en ningún rincón del mundo.

Espectaculares vistas desde la torre
Pero no todo es cuestión de ver desde abajo la imponencia de su imagen sino que, también es posible disfrutar de la belleza que otorga desde arriba, contemplando los hermosos paisajes de la ciudad desde un punto panorámico único. Subir a la Torre Eiffel es una cita obligada para todo el que visite París.
Hay dos posibilidades para subirla: a través de los 1665 escalones de las escaleras o, por medio de los ascensores que se elevan hasta el segundo piso de la torre. Existe, además, un tercer piso desde donde la vista, obviamente, es mucho más prometedora pero que pocos eligen debido a los movimientos que se sienten, simplemente, con una leve brisa.
Y para disfrutarla por completo, puede descansar maravillándose de las vistas que obtiene desde arriba, tomando un café o almorzando en algunos de sus restaurantes. Asimismo, encontrará algunas casas de recuerdos para poder comprar regalos.
Sin dudas, si piensa visitar París, visitar la Torre Eiffel es algo que no puede pasar por desapercibido en su agenda turística. Disfrute, admire y contemple una de las construcciones más maravillosas del mundo.
Tags: francia, paris, torre eiffel

24 de septiembre de 2009 a las 14:02
[...] la estructura del monumento fue ideada por Gustavo Eiffel, quien fuera el mismo constructor de la torre más famosa de [...]
10 de febrero de 2010 a las 01:18
Paris y la Torre Eifel un lugar maravilloso.
10 de marzo de 2010 a las 19:58
esta torre es una de las mejores del mundo y paris es una ciudad muy bella.
10 de marzo de 2010 a las 20:00
es una de las mas bellas del mundo y Paris es la ciudad mas bella del mundo.
7 de junio de 2010 a las 14:54
[...] laterales, estan adornados con macetas de flores que dejan al final al descubierto al fondo la torre del alminar, siendo esta una bella postal de la [...]