La ruta del whisky escocés

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De la misma forma que Irlanda no se entendería sin la Guinness, no podemos entender Escocia sin el whisky, el scotch escocés. Aunque en ciudades como Edimburgo y Glasgow podemos visitar las destilerías -igual que en la Isla de Islay-, la ruta del whisky escocés pasa por 16 destilerías de la costa oeste, marcada por los espectaculares acantilados, el verde de sus paisajes y el río Spey.

Speyside es la meca del scotch. Allí están la mitad de las destilerías escocesas, siguiendo la costa, junto a pueblos o ciudades históricos; y en el valle del río Spey se decide todo lo referente al whisky. Encontramos siete destilerías activas, a la que se suma la única destilería protegida, y la no menos importante cooperativa de fabricación de barriles, imprescindibles para que el whisky alcance la perfección.

Precisamente los barriles son los protagonistas de la destilería Speyside Cooperage de Craigellachie ya que los visitantes pueden comprobar como practican su oficio los toneleros más experimentados y los aprendices. También nos llamarán la atención las grandes cubas de madera y los alambiques de la Glen Grant, la única destilería con el nombre de sus dueños. Fundada en 1840 está en Rothes, entre Elgin y Dufftown.

Dufftown es el centro del whisky, y al norte nos encontramos con la destilería Glenfiddich, que elabora uno de los whiskys de malta más conocidos. Su whisky se distingue por las botellas triangulares y es la destilería más grande; todo lo contrario que la de Benromach, la más pequeña. Situada a las afueras de Forres (donde también está la de Dallas Dhu, la última del siglo XIX) la distinguiremos por la enorme chimenea roja. No podemos perdernos las catas comentadas.

Sin lugar a dudas, una de las más conocidas es la de Cardhu, fundada en Knockando en el año 1824. Su whisky es rico con cuerpo y un sabor ahumado, y tan característico como su sabor es su botella, que tiene forma de bulbo. Su whisky también se utiliza en algunas mezclas de Johnnie Walker, que se produce en Kilmarnock, lugar de origen de William Wallace.

Acabamos nuestro recorrido en Glenlivet, la primera destilería -legal- de los Highlands. Se creó en 1823, justo después de que el Parlamento aprobase una ley con la que quería acabar con la destilación ilegal de whisky y su contrabando. Está situada unos 16 kilómetros al norte de Tomintoul, y además de por ser la primera legal es conocida por su whisky de 12 años.

Vía: 20 minutos

Foto: John Brailsford en Wikipedia