La fuerza del Cañón de Chelly

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Chelly

Estados Unidos el país de la tecnología y de los grandes avances nos descubre su cara más natural en el Cañón de Chelly. Un paraje natural inmenso, cerca de tres cientos cuarenta kilómetros, prácticamente deshabitado pero repleto de la fuerza de la naturaleza. Un lugar dónde la madre Tierra nos vuelve a nuestro sitio en el mundo, a sentirnos una parte más y no el centro. Los kilométricos desfiladeros y las enormes paredes verticales te hacen sentir pequeño y te traen al galope la necesidad de reconciliarte con la naturaleza.

El Cañón de Chelly se trata más bien de tres cañones que por su proximidad y falta de diferencia paisajística hace que los unamos bajo el mismo nombre. Hablando con propiedad se trata de los cañones de Chelly, del Muerto y el del Monumento. Situados en el norte de Arizona son uno de los lugares en lo que nació la civilización en América del norte. Los Navajo son una de las primeras tribus que habitó lo que hoy conocemos como los Estados Unidos.

Nuestra visita ganará en interés y verá multiplicado su valor cultural si nos acercamos a la Reserva Navajo. En el fondo del cañón todavía hoy vive la comunidad Navajo, una población indígena que ha hecho de las áridas tierras del norte de Arizona su hogar. Los navajos suelen estar bastante abiertos a las intrusiones de los turistas por lo que se muestran amigables. Una visita que nos saciará nuestra curiosidad al ver como en pleno siglo XXI también se puede vivir alejado de todo.

Precisamente el nombre del cañón tiene su origen en el seno de la comunidad Navajo. La palabra Chelly es una derivación de Tséyi, que en el lenguaje de los indígenas se utiliza para denominar a los cañones. A día de hoy el Cañón de Chelly es un paraje protegido bajo la figura de Parque Nacional por la belleza paisajística y sobre todo por la riqueza humana que puebla sus tierras.

Para no verse desorientado en la inmensidad del cañón lo más recomendable es ir al centro de información, situado a la entrada del cañón para recabar más información y acometer la escapada. Si lo preferimos en el mismo lugar podremos contratar a un guía que nos desgrane detalle a detalle los secretos que esconden los valles de Chelly. La entrada es gratuita y si decidimos hacernos con los servicios de un guía tendremos que pagar un pequeño importe.

Vía: Visit Arizona

Imagen: Kool Cats Photography over 3 Million Views

 

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