El manual del mochilero
Por Brenda Zaniuk, el 14 de abril de 2009
Para viajar con mochilas, hay que conocer una serie de principios básicos que ayudar a hacer más placentero el viaje. Ser cuidadoso con lo que se lleva y lo que se deja, serán las claves para no cargar peso innecesario ni dejar cosas que puedan hacer falta.
Primero que nada hay que considerar la talla de la mochila a comprar; hay que tener cuidado de no comprar una que quede grande. Lo mejor es pedir asesoramiento a los vendedores de las casas especializadas con respecto a la estatura, el género y el peso. Debe tener bastidor, que son las barras que transportan el peso hasta el cinturón, las mismas tienen que tener determinada rigidez.
En el caso de las hombreras, por más que cumplen la función de hacer más confortable el calzado de la mochila, hay que recordar que al fin y al cabo, el peso debe ir distribuido a las piernas y no a la espalda.
Hay que ser cauteloso con la carga en los compartimentos; aunque resultan útiles para organizar las cosas acaban deformando la estructura de la mochila.
Para lograr un equilibrio hay que conseguir una estructura vertical en la mochila. Los bolsillos laterales modifican el eje de la carga, cuidado con sobrecargarlos.
La espalda es recomendable que esté refrigerada, por lo que es mejor conseguir una mochila con ventilación en la misma, más aun si se va a destinos de clima caluroso y húmedo.
Por si parte, las cintas, ayudan a ajustar más el peso, en el cado de que se lleve poco peso.
La carga es la clave, y donde se carga la misma. Lo más importante es que el peso tiene que estar distribuido alrededor del eje de quien porta la mochila. Debe de estar fija para que no nos desequilibre según la actividad que se vaya a realizar.
Al momento del armado hay que ser previsor pero no exagerado. En el caso de la ropa, hay que llevar lo mínimo y necesario, preferentemente en géneros que se sequen rápido. Es imprescindible hacer un estudio del clima de destino y el momento del año en el cual se va a viajar y en base a eso prever las inclemencias del tiempo.
Cargar en el equipaje tapones para las orejas, puede salvar noches de sueño interrumpido en dormitorios de los hostales ruidosos con habitaciones compartidas. Elementos de higiene personal. Una navaja muy completa y con variados utensilios, puede ser útil en muchas oportunidades. Un candado, para asegurar la mochila cuando se duerme o se deposita en algún sitio. Y por último acreditaciones y documentos, preferentemente fotocopias, para evitar pérdidas.
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18 de noviembre de 2009 a las 16:46
hola, che muy bueno, la verdad que hace falta saber éstas cosas, aunque sea una boludez… yo me compré un mochila de mochilero y una carpa, nunca sali a aventurear organizadamente, ya tengo la experiencia de salir sin saber lo bàsico, terminas arruinando ropas jeje… saludos
23 de noviembre de 2009 a las 01:42
Esa es la idea Galo, brindar información útil a los que se inician ya que hay muchos “tips” a tener en cuenta. Un saludo!