Disfruta un fin de semana en Maastricht

, , Leave a comment

Maastricht

Todos hemos escuchado hablar alguna vez hablar del famoso Tratado de Maastricht, tan importante para la formación de la Unión Europea, pero muy pocos conocen esta pequeña ciudad holandesa. Por eso nos hemos propuesto descubrirte una pequeña joya de Europa y hoy nos adentraremos en las entrañas de Maastricht, la capital de la región de Limburgo. 200 Km. al sur de Ámsterdam, Maastricht no es una ciudad muy grande, y sus impresionantes construcciones arquitectónicas y la animada vida que la caracteriza la convierten en un destino ideal para pasar un fin de semana diferente.

Un buen punto para comenzar tu visita a Maastricht es la conocida como Helpoort, o puerta del infierno en castellano. Es una de las puertas de la muralla que rodeaba a la ciudad en la época Medieval y todavía hoy en día se conserva en magníficas condiciones. Data del año 1229 y se ha convertido en la puerta más antigua de toda Holanda. Puedes continuar tu visita serpenteando entre las calles de la localidad. Si te diriges hacia el centro de la ciudad te toparás con la plaza principal de Maastricht, la plaza de las Armas (Vrijthof). Allí encontrarás los principales edificios de la ciudad: el de la Guardia Militar, el de Gobernación Española, y la iglesia más antigua del país, la de St Servatius. Es, además, el lugar perfecto para hacer una parada y descansar mientras te tomas un café o una copa de vino blanco en alguno de los numerosos restaurantes que se encuentran en esta céntrica plaza.

Y, si cuando viajas te encanta ir de compras, estás de suerte. Un  barrio de la ciudad se conoce con el sobrenombre de “el  barrio de los anticuarios”, en él podrás encontrar muebles y objetos de diversas épocas que te volverán loco si te apasiona la moda vintage.

También la panadería del Molino del Obispo, situada en una pequeña calle muy cerca de la basílica de Nuestra Señora, se ha convertido en uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad. Los turistas quedan fascinados al ver cómo funciona el molino de trigo y pueden degustar de manera gratuita el delicioso pan de harina de centeno que allí fabrican. Este lugar es también conocido por su tarta de arroz y de albaricoque. Disfrutar de un trozo de estas tartas acompañado de un buen café es una de las maneras favoritas de los habitantes de la ciudad para pasar la tarde.

Maastricht librería

Además, Maastricht es una ciudad de sorpresas. Los holandeses se han atrevido a transformar dos iglesias góticas en lugares muy curiosos que llaman la atención de todos los turistas que pasan por la ciudad. Una de ellas se ha convertido en una librería, y la otra en un hotel restaurante de lujo y alto diseño. Disfrutar de una comida o una cena en este último, conocido como el hotel de los Cruzados, es una experiencia única ya que las estancias están decoradas con obras de arte y objetos centenarios que proceden del antiguo convento. Prepara tu maleta y anímate a pasar un fin de semana de escándalo en la ciudad más antigua de los Países Bajos.

Vía: Holland.com

Foto: tobiashmBert Kauffman

 

Responder

(*) Obligario, Tu correo electrónico no será publicado