Bombas en Vietnam 40 años después de la guerra

, , Comentarios cerrados

vietnam

Este año se cumplen 40 años del fin de la Guerra de Vietnam, uno de los capítulos más negros de la historia militar estadounidense. Y cuatro décadas después del fin del conflicto, los vietnamitas siguen sufriendo sus consecuencias. Por una parte está los efectos del uso de agentes químicos por parte de Estados Unidos, y por el otro el problema de las bombas que no estallaron. Desde 2012, una ONG organiza excursiones por la selva que acaban con la detonación de las bombas de la Guerra de Vietnam.

Project Renew es la ONG que en 2012 puso en marcha estos peculiares tours que desde entonces han atraído a más de 1.000 turistas. Si portavoz, Nguyen Thanh Phu, explica que quieren concienciar a los turistas sobre el problema que suponen las miles de bombas que no estallaron y que siguen causando víctimas. Vietnam asegura que hay 6,6 millones de hectáreas de su superficie afectadas por este problema y calcula que necesitaría 300 años para eliminarlas del todo.

Los tours protagonizados por las bombas de un conflicto que transcurrió en uno de los momentos más calientes de la Guerra Fría se desarrollan en las proximidades de Dong Ha, una ciudad de la provincia de Quang Tri, en el centro de Vietnam. Quang Tri fue una de las zonas más castigadas por la guerra, ya que estaba en la zona desmilitarizad,a la frontera entre el Vietnam del Norte y el del Sur. En un paraje desolado, a 200 metros de la carretera, las bombas aguardan en un hoyo a su detonación.

Se trata de un hueco con un cartel que alerta del “peligro” protegido por sacos de arena, donde los artificieros se encargan de colocar los explosivos que detonarán unas bombas roñosas y llenas de tierra, de unas dimensiones similares a las de un calabacín. A unos metros de distancia para evitar el impacto de la metralla, los excursionistas se preparan para detonar las bombas, un honor que suele recaer en uno de ellos; y aunque la explosión sea menor de lo esperado la nube de humo que sale del hoyo es estremecedora.

Desde la ONG confían en que esta iniciativa que combina turismo y ayuda humanitaria contribuya a solucionar el problema de las minas, que se ha cobrado 40.000 vidas y ha provocado 60.000 heridos desde 1975, un 30% de ellos niños. Phu pone el ejemplo de un irlandés que de vuelta a casa organizó una campaña solidaria que recaudó 2.000 euros para Project Review, un paso más para ayudar a las víctimas.

Vía: La Razón

Foto: guido de rozze